La unión de 2 pasiones

En la localidad de Candelaria se desarrolla un proyecto vitivinícola que ha reunido a un grupo de inversores que unen su pasión por los nuevos desafíos con el interés por la cultura del vino.

A estas alturas no es necesario explicar la atracción que ejerce sobre la gente la cultura del vino, pues fruto de esa atracción es el creciente auge que tiene el consumo, la producción y todo aquello que rodea al mundo del vino. Lo que probablemente, si haga falta explicar, es cuál es el desafío.

Pues, todos sabemos que Mendoza es la provincia emblemática del vino Argentino con casi 800 bodegas, esa frontera se fue expandiendo abarcando otras provincias Cuyanas como San Juan y La Rioja, para finalmente extenderse a Salta, Catamarca, Neuquén, Río Negro. Sin embargo San Luis formando parte de la región de Cuyo, no tiene tradición enológica, a pesar de compartir latitud con San Juan y contar con condiciones climáticas apropiadas para el cultivo de la vid, he aquí, el desafío de introducir a San Luis en la Ruta del Vino.

Lógicamente una bodega no hará que se considere a la provincia como productora de vino, pero si es cierto que en los últimos años en San Luis se han establecido varios proyectos vitivinícolas, con muy buena repercusión en concursos nacionales. Por otra parte una vez demostrado que se puede hacer buen vino con las condiciones climáticas y de terruño reinantes en la región es una invitación a que se sumen muchos inversores a este despertar enológico de la región.

Al presente el proyecto ha tenido muy buena receptividad por parte de los estamentos gubernamentales de la provincia y los inversores esperan por mayores medidas de incentivo para poder continuar avanzando a un ritmo sostenido y así competir con mayor suceso en similares condiciones con aquellos emprendimientos que reciben todo un apoyo explícito de sus Gobiernos provinciales.

Si bien actualmente hay 5 has implantadas, las mismas constituyen una prueba piloto acerca del desarrollo y la expresión de las diferentes cepas Malbec, Syrah, Cabernet, Bonarda y Petit Verdot seleccionadas para la misma. El proyecto en su primera etapa consiste de 20has., pero hay disponibles para explotar un total de 200 has, en caso que el proyecto resulte exitoso.

El próximo objetivo de Finca Candelaria S.A: es montar un laboratorio que les permita vinificar las primeras uvas y poder hacer una proyección acerca de la calidad del producto final para elaborar una estrategia de comercialización en el mercado interno y analizar la posibilidad de exportar parte de su producción.

En una etapa posterior el emprendimiento incorporará inversores amantes del vino que deseen elaborar los suyos propios utilizando la infraestructura existente y bajo la tutela del ingeniero agrónomo, Alfredo Cartellone y del enólogo de la empresa, el cual aún no está definido. En esa instancia el proyecto contará con cabañas ubicadas estratégicamente linderas al monte nativo y al viñedo para que los inversores puedan disfrutar con sus familias de la vida al aire libre y envueltos por el glamour de la producción de la bebida nacional.